martes, 17 de noviembre de 2015

La voz, la militancia, la historia reciente y la decisión camino al 22 de noviembre.

¿Desde dónde y por qué escribo esta carta?

En contra de mi salud mental, que no es mucha, leo y escucho lo que se llama comunmente "diferentes campanas" de algunas personas que respeto bastante, otras que no tanto y algunas que sinceramente detesto y me hacen hervir la sangre, allí hay de todo como en botica: militantes, periodistas, operarios, docentes, jubilados, clase media, familias humildes, gente con guita, peronistas, radicales, PRO, socialistas, troskos, jóvenes y viejos, mujeres y varones, la vagancia del barrio, gente de derecha, de izquierda y de centro, etc. hay casi tantas opiniones como personas. Sin embargo, tengo y mantengo, también revalido y modifico, al igual que muchos de los que leo y escucho, mi postura político-ideológica que comparto, como militante que soy, con muchos amigos, vecinos, parientes, compañeros de caminos y de la vida, y trato, y tratamos, de encontrarle la vuelta a muchas cosas en las que es necesario aportar para cambiar, y desde ese lugar lo hago, así, imagino, le pasa a muchos de los que escucho y leo.
Lo primero que pienso es: "Qué gran avance de la democracia es que todos puedan dar a conocer sus opiniones", por diferentes vías, algunas virtuales por medio de las redes sociales, otras impresas a través de periódicos que publican las cartas de los lectores, otros imprimiendo diferentes opiniones en diarios locales realizados con pocos recursos y con mucho esfuerzo, otros teniendo un pequeño programa de alguna radio local perdida en la inmensidad de nuestra Argentina, otros hablando en grandes medios de comunicación, todos y todas podemos expresarnos.
Sea como sea, y ante la gran desigualdad que genera este sistema, en la que todavía después de muchos avances, no alcanzamos ni siquiera el Fifty-Fifty económico tan deseado por el peronismo, y donde muchos compatriotas no son alcanzados por los derechos sociales que se han generado estos años, esa gran desigualdad se traslada automáticamente a las posibilidades reales de acceso a la comunicación...., así y todo, todos tenemos derecho a expresarnos sin que nos persigan, sin que nos maten, sin que nos torturen, sin que DESAPAREZCAMOS. En esa libertad relativa que tenemos y que seguimos ampliando, criticamos y nos podemos burlar de la Presidenta o de cualquier funcionario, podemos incluso acusarlos de ladrones, tratarlos de coimeros y corruptos, de inútiles, de narcotraficantes y hasta de asesinos, aun sin tener pruebas, y sin correr el riesgo de censura, ni previa, ni posterior.



En esas opiniones innumerables, muchos trabajamos por cambiar un poco este mundo desde la política, y eso se hace todo el año y no solamente en el marco de las elecciones, y por supuesto tampoco solamente atrás de un micrófono o de un texto. Yo tengo la suerte de conocer y compartir actividades con personas que están comprometidas a esa tarea de cambiar muchas cosas que están mal, y le ponen el cuerpo todo el año. Y se que muchas de esas personas a las que leo y escucho también aportan todo el año a cambiar muchas cosas y a poner en práctica otras que faltan, no siempre desde la participación política, y otras si, pero sin hacerse cargo de que hacen política, no solo social, sino partidaria, y a veces hasta individual.
En fin, ahora estamos a pocos días de decidir quien va a ser nuestro próximo presidente, es decir, quien va a decidir muchas cosas que determinarán nuestro futuro, inmediato y mediato, es por eso que aprovecho estas líneas que me permiten expresarme por los logros de la democracia que construimos entre todos, y dar mi opinión personal sobre la gran responsabilidad y el derecho que tenemos al ir a elegir a quien será nuestro próximo primer mandatario.

El 22 de noviembre se juega mucho más que un "cambio" (algo falso por cierto, porque el cambio es primero económico y luego social, y hoy no existe cambio en el rumbo económico mundial, seguimos en un sistema donde el único dios es el dinero). Si se juega la posibilidad de seguir construyendo bajo realidades diferentes, intentando cambiar ese mundo, en condiciones de estabilidad relativa que nos permita pensar en mejorar nuestra situación y la situación colectiva día a día como se dio hasta ahora, o bajo la condiciones de supervivencia dictadas por la lógica del mercado, donde el que "más tiene" impone realidades que le permitan seguir siendo el que "más tiene".

La cantidad de voces, que casi es igual a la cantidad de personas que escucho y leo, solo tienen, ante el ballotage, dos posibilidades de elegir quienes van a tomar las futuras decisiones, inmediatas y mediatas, en el cargo de Presidente. Una es la de Scioli, y la otra la de Macri. También algunos creen que existe una tercera posibilidad: El voto en blanco. Daré primero mi opinión sobre esta engañosa tercera posibilidad.

¿Qué es el Voto en Blanco?

Necesito, en estas líneas que me tomo para dar mi opinión, intentar explicar qué es el voto en blanco.
Primero hay que decir que el voto en blanco no ayuda a ninguno de los dos candidatos, eso para que aquellos militantes de izquierda, que hoy militan por esta posibilidad, y que intentan explicar que el voto no ayuda al que va ganando, no pierdan tiempo en contestar este punto que solo dará un resultado matemático y no político, y no es el interés que persigo en esta carta. Cerrado este sub-punto, también hay que desmitificar que el llamado al voto en blanco que realiza el ex candidato a presidente Del Caño del FIT, seguido por muchos de sus militantes, no es un voto castigo al sistema, porque si así lo consideraran caerían en la calificación del voto y en la descalificación del ciudadano que vota a uno de los dos candidatos en el ballotage. ¿Por qué? Muy sencillo, Del Caño saco alrededor del 3,5% de los votos totales, con un discurso que se hacia eco de la supuesta representación de los intereses de los trabajadores, y la posibilidad de que haya un Gobierno obrero y anticapitalista, es decir que, el 96,5% de los votantes no creen que la izquierda representada en el FIT sea una opción viable para gobernar o llevar adelante esos intereses, esto no quiere decir que la clase obrera no tenga como objetivo estratégico, o de máxima, llegar a un Gobierno Obrero que vele por sus intereses, solo quiere decir que no ven al FIT en ese lugar histórico-político en el contexto actual.


Ademas, ¿Cuándo el porcentaje del voto en blanco es un voto castigo? ¿el 3,5%? ¿el 5%? ¿el 10%? En octubre del año 2001, antes del trágico diciembre que dejo 36 muertos, de la revuelta popular que derrocó a De La Rua, del "Que Se Vayan Todos" en donde el descontento era creciente de forma exponencial, hubo elecciones en el país en donde la suma de los votos nulos y en blanco llegaban a rozar el 25% del total de electores. Así y todo, asambleas bariales de por medio con métodos de democracia directa, devaluación de mas del 400%, un 25% de desocupación, casi un 50% de pobreza y un 20 % de indigencia, los compatriotas optaron por la institucionalidad, y en 2003 Néstor Kirchner asumiendo con poco mas del 22% de los votos, después que Menem desistiera de ir a Ballotage, el voto en blanco mas el voto nulo no llegaba al 3% y la suma de los partidos de izquierda que componen ahora el FIT no llegaba al 2,5%. Es decir que en plena crisis capitalista, tanto económica como institucional, el pueblo no considera que la izquierda y sus llamados a un "gobierno obrero" o "voto castigo" tengan aceptación.
Ademas existe una realidad que nos desborda: el que gane por un voto va a Gobernar el país, porque no existe ni una crisis del capitalismo que esté haciendo estragos en la economía de Argentina, mucho menos en la de la mayoría de los trabajadores, ni hay una crisis institucional, y aunque el voto en blanco pueda llegar nuevamente al 25% o superarlo, la asunción de un presidente esta asegurada.
Hay que aclarar también que luego del recuento, el voto en blanco queda a la libre interpretación de cada uno, algunos dirán que es un voto en contra de un candidato, otros del otro, otros del sistema, otros a favor de la izquierda, otros a favor de los demás candidatos que quedaron fuera del ballotage, otro de los indecisos, etc. Entonces lisa y llanamente el voto en blanco decidido políticamente no sirve para nada, ni determina nada. Ademas que es un voto cobarde al no querer hacerse cargo de las realidades, sean buenas o malas, o lo malo con lo bueno, o lo bueno con lo malo para los próximos cuatro años.

¿Scioli o Macri? ¿Desarrollismo o neoliberalismo?

¿Cómo se dio el desarrollismo en estos 12 años?, 
¿Qué se hizo y qué faltó?

Scioli propone una agenda de desarrollo que se basa en medidas de expansión de la Economía ¿Como es esto? Desde el 2003 a esta parte se fueron dando medidas que determinaron la realidad actual, hoy tenemos integración latinoamericana porque hubo una fuerte decisión política para hermanarnos con los países de nuestra región y tener relaciones de apoyo mutuo con cada uno de ellos, consecuencia de esa decisión integracionista pudimos resistir los embates de las crisis mundiales que afectaron a Europa Asia y EEUU. Nos salvamos, literalmente, de las consecuencias del Tratado de libre comercio que queria imponer EEUU (ALCA) cuando en 2005 se le dio entierro en Mar del Plata en la cumbre de las Américas. Tampoco tenemos condicionamientos de los organismos de crédito internacional, que ante cualquier préstamo te imponían documentos que generaban condiciones de ajuste y quita de derechos para nuestro pueblo.
Se re-activó el comercio interno y se recuperaron y pusieron en funcionamiento empresas que se cerraron durante los `90, esto tuvo un impacto en la recuperación del empleo con más de 6 millones de nuevos puestos de trabajo.
Mediante las retenciones a las exportaciones de algunas materias primas como por ejemplo la soja, el maíz y el trigo se pudieron financiar obras de infraestructura fundamentales para la industria y la producción, su logística y sus costos. Tampoco hubo escasez de alimentos para el consumo interno, pese a que se exportaba una gran parte de lo producido. Solo hubo desabastecimiento cuando los grandes lobbys de empresarios del campo bloquearon las rutas por más de cuatro meses en 2008 para evitar pagar por lo exportado y producido en nuestra Patria que siempre los mantuvo con la barriga y los bolsillos llenos.
A partir de la recuperación de los fondos de jubilaciones y pensiones que estaba en manos privadas se pudieron tomar medidas que permitieron una espiral ascendente en el comercio y la industria y a su vez en otorgarle derechos históricamente negados: A los estudiantes de la escuela pública con planes como el Conectar Igualdad o el PROGRESAR, a la clase media la posibilidad de crédito para su primera vivienda con el PROCREAR, a las madres embarazadas y a los niños menores de trabajadores con bajos ingresos  o en la informalidad otorgándole la AUH y la AUE, medida que a la vez contribuyó a la matrícula  estudiantil y a la asistencia del niño a los sistemas de salud.
Fue una política de Estado llegar a la JUSTICIA, buscando la VERDAD y reconstruyendo la MEMORIA para enjuiciar y condenar a los responsables del genocidio de la última dictadura, derogando las leyes de impunidad.
Se otorgaron derechos a las minorías, matrimonio Igualitario, Identidad de género, Fertilización Asistida; también grandes avances en comunicación, como la Ley de Medios, los Satélites ARSAT 1 y 2, ampliación de la red de Fibra Óptica, La  (TDA) Televisión digital Abierta. y muchas obras más.
Todo esto, a su vez, con la recuperación al patrimonio Nacional de recursos y servicios estratégicos como Aerolíneas Argentinas, AYSA, YPF, y la puesta en funcionamiento de centrales como Atucha 1 y 2 y Yacireta. Y otras tantas cosas realizadas que seria larguísimo de contar.

Todo esto, y mucho más se logró con apenas 12 años de Gobierno, queda mucho por hacer y Scioli es la continuidad de este camino que nos debemos los sectores populares de la Patria para avanzar sin perder lo ganado.



Necesitamos mas desarrollo con Inclusión, Necesitamos a nuestros pibes en la Escuela, necesitamos a nuestros trabajadores en la Fabrica y en el Comercio, Para eso necesitamos que la fábrica y el comercio sigan funcionando como pasa ahora. Necesitamos más derechos y mayor distribución de la riqueza y de las posibilidades. Para eso necesitamos seguir construyendo en la estabilidad económica, nuestro esfuerzo debe estar enfocado en mejorar y no en sobrevivir o parar la olla como en los `90. Necesitamos más trabajo de calidad en el campo y no un empresariado del campo que solo vela por sus intereses económicos, necesitamos formalizar ese amplio sector de la Economía Social y Popular desde cada municipio como apuesta a la creación de un Ministerio de la Economía Popular que propuso Scioli, o la creación del Ministerio de DDHH. Por eso es que Scioli nos permite pensar en una continuidad con cambios medidos y pensados, con un programa proteccionista y desarrollista de la Industria Nacional. Por eso Scioli no tiene miedo que sus economistas hablen, no tiene miedo de presentar a sus equipos de Gobierno, no tiene miedo de generar el debate de plantear una continuidad con cambios, y no tiene miedo de que protagonicemos esos cambios.


¿Qué tan importante es el 22 de noviembre?
¿Cómo se da el neoliberalismo en Argentina?
¿Qué se hizo en esa etapa y cuáles fueron las consecuencias?

El 22 de Noviembre tenemos solo dos propuestas para elegir, somos actualmente poco más de 32 millones de votantes habilitados, de los cuales el 81% fuimos a sufragar en las elecciones generales, es decir que algo más de 26 millones de personas, si se repite este porcentaje, tendremos dos candidatos para elegir. ¿Es esto acorde teniendo en cuenta que cada persona tiene una opinión diferente? Claramente no, es por eso que la participación política es tan importante, pero no solo la participación en el acto eleccionario, sino también cada día de nuestras vidas, desde el apoyo o la concentración a marchar en favor de una decisión política, o la queja y el desagrado de medidas que no nos gustan, hasta la participación en una vecinal, en una cooperadora de un club o de una escuela, yendo a escuchar un debate en un Concejo Deliberante o en una cámara de Diputados o Senadores o formando parte de una sociedad civil o una ONG. Todo eso, y mucho más, determina y condiciona las políticas que llevan adelante nuestros representantes y también nuestros funcionarios, a su vez la participación política nos permite conocer a cada actor político para saber si realmente nos representa a nosotros o a alguien más con otros intereses. Es por eso que muchos ya sabemos cuáles medidas son capaces de tomar los diferentes espacios que engloban a esos actores políticos que deberemos elegir el 22 de noviembre.

Scioli y Macri integran espacios diferentes, que determinaran a futuro, caminos que todos vamos a recorrer con mejor o peor suerte. A partir de estos renglones, que comparto abiertamente, no quiero dejar otra sensación que no sea la del análisis, con datos y argumentos, pero claramente subjetivo, dentro de las limitaciones que tengo, y que todos tenemos, como humanos. Espero sepan tener paciencia y les brindo las disculpas del caso.

Hace 15 años comenzaba a explotar una etapa que se había iniciado varios años antes, con la llegada de Carlos Menem al Gobierno en 1989, en aquel momento se llegaba al electorado con una campaña que prometía salvar a todos los Argentinos que venían sufriendo una hiperinflación terrible, todos ellos eran las clases trabajadoras, los jubilados, los estudiantes y los sectores medios. Prometiendo estar felices, estar alegres y salvarnos de una realidad agobiante, que explotaba también de un proceso anterior, que valga la redundancia, comenzaba en una etapa de proceso militar que se autodenomino Proceso de Reorganización Nacional. Y que dejó al país diezmado social y económicamente.


Ese Gobierno Radical, débil por cierto después del año 86, conducido por Don Raúl Alfonsín, sufrió ataques de todos los frentes, ataques de sectores que hoy claramente vemos, aunque siempre se tratan de esconder, pero que en aquel momento lograban tirar la piedra sin que se viera la mano, y que se encargaron de mellar social, económica y mediáticamente, hasta que, Alfonsin se vio obligado en 1989 a entregar el Gobierno al presidente electo: Carlos Menem.

En los primeros años de Gobierno de Menem que tuvo 2 mandatos gracias a la reforma Constitucional de 1994, se vivieron años de supuesta estabilidad económica, y en general no se vieron mayores problemas, pero por debajo de la mesa se aprobaban leyes, como la Flexibilización laboral, que atentaban contra el trabajo, tanto privado como público, leyes que atentaban contra la Industria Nacional en beneficio de los productos importados (fue el boom de los "Todo x 2 Pesos", los remises comprados con las indemnizaciones de los despidos, muchos comprados con créditos en dolares que mantenían todavía su precio bajo "1 a 1" pero que no duraría, también el boom de los comercios puestos en algún ambiente de la casa familiar que vendían los productos comprados en los hipermercados, entre otros ejemplos), también los últimos cuatro años fueron la panacea de los acuerdos espurios (el diputrucho, sobresueldos, atentado de la AMIA, contrabando de armas,  y podríamos seguir enumerando), las privatizaciones de recursos estratégicos (Trenes, YPF, Aguas, Teléfonos, distribución eléctrica, Aerolíneas, etc) y los grandes casos de corrupción (IBM-Banco Nación, Alderete en el PAMI,  la servilleta de Corach, el Y2K, los menemtruchos<billetes de publicidad hechos con papel moneda>, la mala leche de Vicco y Spadonne, el YomaGate, y más), también se aprobaron leyes antipopulares como la ley Federal de Educación o los decretos de indultos a los militares y civiles que cometieron delitos en la dictadura, estos últimos cerraban el círculo comenzado en los últimos años del Gobierno de Alfonsin con las leyes de obediencia debida y punto final.



Así y todo, la sociedad seguía ciega ante lo que se generaba entre el Gobierno Argentino y los Organismos de Crédito Internacionales, sobre todo las relaciones (carnales) que se daban con Washington, Argentina vendía su patrimonio ("regalaba" seria la palabra apropiada), tomaba deuda para pagar deuda anterior (bicicleta financiera) para mantener, de forma ficticia, un dolar bajo y evitar la inflación, que ademas era poca porque no había consumo interno de productos nacionales. En economía le llaman a este método y efecto: deflación; esto hace que no haya inflación, pero es producto de la desindustralización, de la falta de aumentos salariales y de las nulas inversiones en la economía nacional que produzcan empleo y consumo interno. Y revolviendo la olla de lo que se cocinaba en la economía una figura sobresalía: Domingo Cavallo.

En ese caldo de cultivo, se realizaron elecciones en el año 1999, en las que ganó una Alianza entre la UCR y el FREPASO, donde llega a la presidencia Fernando De La Rua, con un discurso de austeridad y transparencia, en contraposición a la corruptela del Menemismo. El nuevo Gobierno que luego no pudo sostener esa austeridad y transparencia (recordemos el escándalo BANELCO, para citar un caso) a poco de comenzar, surgieron los primeros estallidos y una serie de fatales errores, en el año 2000, De La Rua, quita a Machinea del Ministerio de Economía y pone a otro conservador Lopez Murphy, para luego quitarlo por su ineficacia y nombrar al hombre representante que el Establihment imponía: Domingo Cavallo, en parte, recordemos, ideólogo de la convertibilidad, y principal responsable de la medida que mantuvo el dolar a 1 peso tomando deuda y vendiendo el país, volvía, aunque por poco tiempo; la bomba que el creó le explotó en la cara. Para su despedida definitiva de los cargos públicos y también la despedida del Gobierno que lo nombró Domingo Cavallo, el 2 de diciembre del 2001 impone una medida económica que impedía el retiro voluntario de los depósitos bancarios de cuentas corrientes, cajas de ahorro y plazos fijos. Se lo denominó como "Corralito". Dos semanas después, cuando llegó la fecha de compras de navidad resultó que los jubilados, los trabajadores, los ahorristas no podían retirar su dinero de los bancos, es en ese momento donde se realizan los primeros cacerolazos, y donde las clases populares que venían realizando piquetes, poco o nada escuchados se suman a esta manifestación, allí se da una medida histórica, por lo desacertada y lamentable, un Gobierno de la democracia toma la peor de las decisiones y anuncia y pone en práctica una medida extrema: El estado de Sitio, una medida repudiada por toda la población, que causa el rechazo y una gran manifestación popular y la peor de las medidas represivas en democracia, dejando 36 muertos y cientos de heridos y encarcelados. Pero también la renuncia del Gobierno de De La Rua y la Alianza, que dejó un país devastado económica e institucionalmente, y que solo comenzó a reactivarse a partir del 2003.


Este relato, tal vez largo, tal vez corto porque deja muchas cosas sin mencionar, no intenta ser una campaña de miedo, ni mucho menos, intenta ser memoria para no cometer los mismos errores, como por ejemplo elegir un Gobierno que nos venderá una supuesta estabilidad, mientras crea las condiciones que arruinen a futuro, no muy lejano, a amplios sectores productivos de la Argentina.

¿Y cómo puedo evitar que esto suceda?

Aunque Scioli y Macri se sumaron y se hicieron políticamente en los `90, Macri tiene en su equipo económico a todos los supuestos economistas, gurúes, que veneraban a Cavallo y sus medidas, Melconian, Espert, Broda entre otros,  que ya anunciaron que las primeras medidas que van a tomar son la liberación del cepo al dolar, la eliminación de las retenciones a la exportación de materias primas, la liberación para importar cualquier producto, etc. es decir, la misma receta que Cavallo utilizo en los `90. Esto producirá medidas de impacto en corto tiempo.
-- La liberación del cepo al dolar y el supuesto balance entre el precio oficial y el ilegal (al que le llaman blue) que ya dijeron que rondará los $15 causara una rebaja en la cantidad de productos que se pueden comprar con el salario
-- La eliminación de las retenciones, permitirá la exportación descontrolada de todos las materias primas, y por supuesto esto producirá un desabastecimiento en el mercado interno, porque los exportadores priorizaran el vender a precio dolar al exterior, también causará una suba en los precios de productos primarios en el mercado interno y la suba de productos derivados, será como el efecto dominó donde irán cayendo el consumo interno desde los productos y servicios menos necesarios o de "lujo" hasta productos de la canasta básica; y permitir una entrada de productos importados de cualquier índole causará otro impacto al consumo de bienes y servicios de la industria nacional con el consecuente aumento del porcentaje de desocupados, caídas de salarios y cierre de muchas empresas. ¿Cómo evitan entonces una revuelta popular, los saqueos o lo que pasó en 2001 durante su gestión? tomando deuda para mantener algunos derechos ganados como la AUH o la AUE, que ante una desindustrialización que baja automáticamente los niveles inflacionarios, y luego del primer sacudón alcanzará para vivir (sobrevivir en algunos casos), y así podrán pasar años antes que la cosa explote realmente, mientras vamos de a poco perdiendo derechos, niveles salariales, empleo e industria. Volveremos a bajar los "gastos del Estado" y diferentes áreas comenzarán a dejar en la calle trabajadores de los servicios sociales primarios: educación y salud serán los primeros afectados.

¿Por qué dicen que decir esto es campaña de miedo?

Es claro que si te dijeran que van a hacer no los votas ni en pedo!! ¿Entonces qué dicen? dicen que ellos son el diálogo, dicen que son la alegría, dicen que son los austeros y transparentes (eso ya se sabe que no es así, caso Niembro, las causas de Macri de escuchas, los negociados con Caputo y las adjudicaciones a dedo entre otras de las 240 causas abiertas que tiene Macri), dicen que son el cambio (aunque vimos que vienen de los ´90 con ideas más viejas que la injusticia), dicen que representan la solución a problemas sistémicos o que serán los que harán lo que falta por hacer o mejorar.
--Entonces antes de decir que son la alegría, acusan que en estos 12 años aumento el narcotráfico culpa de este Gobierno; lo que no dicen es que el narcotráfico aumento en todo el mundo y ningún Gobierno lo pudo resolver y se han gastado millones y millones de dolares en sistemas que persiguen al consumidor, cierran fronteras e invierten en más y más fuerzas represivas que no dan resultados y condenan a la cárcel a miles de chicos que deberían ser tratados por las áreas de salud correspondientes..
--Te prometen la paz social, pero son los primeros en atacar descontroladamente por lo que no se pudo hacer aun mientras lucharon descaradamente para evitar que se lleven adelante las medidas sociales y económicas que cambiaron  al país.
-- Disparan veneno de los índices de delincuencia a nivel nacional siendo que en la Ciudad de Buenos Aires tienen un índice de delitos y homicidios en situación de robo que sobrepasan la media de la Argentina
--Dicen que van a acabar con la grieta y van por el consenso, pero se juntan con los grandes inversores financieros, y le aseguran una devaluación y aumento del dolar oficial al precio del dolar ilegal, mientras callan sobre los derechos laborales.
--Hacen un discurso en el coloquio IDEAS y le prometen que van a ser ellos los que les van a decir qué es lo que hay que hacer económicamente, y para acrecentar la grieta que dicen querer eliminar, sostienen que las paritarias son una medida fascista.


Por todas estas mentiras y muchas más es que el PRO recurre a la campaña vacía de contenido, donde no explican nunca de cara a la sociedad sobre qué es lo que quieren hacer, solo venden marketineramente una idea concepto que todos queremos escuchar pero sin decir cómo lo harán, porque cuando miras en detalle el ¿Cómo? te das cuenta que no es lo que dicen. Por eso la estrategia ahora es esconder a sus economistas, para que no hablen, porque la verdadera campaña del miedo es que se pueden hacer ellos mismos. Les da miedo, terror, que sus economistas abran la boca. Esa es la campaña del miedo, de la que solo ellos temen.


Se que no fui breve en esta carta, y que también daba para profundizar en muchos temas, pero esto no intenta ser la verdad revelada, sino mas bien la posibilidad de repensar nuestra participación política y social, nuestra realidad actual contrastándola con nuestra realidad histórica, individual y colectiva, pensar en el otro y que para nuestros hermanas y hermanos trabajadores, humildes y clase media no es lo mismo una decisión u otra.
Llego hora de decidir, de elegir entre dos modelos claramente diferenciados de país.


Laureano Pandolfi.





No hay comentarios:

Publicar un comentario